Anuncios en Google hechos a medida para clínicas estéticas. Apareces justo cuando alguien de tu zona busca tus tratamientos con la tarjeta casi en la mano. Cada euro invertido trae una persona con intención real de tratarse. No un like.
Nada de esto se arregla publicando más stories. Se arregla estando delante de la persona que, ahora mismo, está buscando en Google o en ChatGPT una clínica estética de confianza.
Todas las clínicas estéticas le dan caña a Instagram. Todas. Reels, sorteos, antes y después, stories diarias... Es muchísimo trabajo. ¿Y el resultado? Likes de gente de otra ciudad, seguidores que nunca pisarán tu clínica y mensajes preguntando el precio que no llegan a ninguna parte.
El problema no es que lo hagas mal. Es que en Instagram interrumpes a gente que estaba mirando otra cosa. Tienes que llamar su atención, convencerla de que necesita algo y cruzar los dedos para que se acuerde de ti dentro de tres meses.
En Google es justo al revés. La persona ya ha decidido que quiere el tratamiento. Ya lo está buscando. Solo falta una cosa: que te encuentre a ti antes que a tu competencia.
Y una agenda no se llena con likes: se llena de gente que busca, te encuentra y pide cita.
He visto clínicas gastar dinerales al mes en anuncios sin recibir una sola llamada. Y clínicas que con una fracción de ese mismo presupuesto llenan la semana de valoraciones. Mismo canal, resultado opuesto. La diferencia está en tres cosas:
Si pagas por aparecer cuando alguien busca «cursos de estética» o «depilación láser en casa», estás tirando el dinero. Hay que filtrar desde el primer día todas las búsquedas que no son un paciente, y quedarse solo con las que sí: gente de tu zona buscando tus tratamientos.
Tu paciente vive o trabaja a 15–20 minutos de tu puerta. Ni un euro debería gastarse fuera de ese radio.
Puedes tener el mejor anuncio del mundo: si al pulsarlo la persona llega a una web lenta, confusa o sin un botón claro para pedir cita, no llama nadie. El anuncio consigue el clic; tu página consigue la cita. O funcionan juntos, o no funciona nada.
Tus anuncios empiezan a salir el mismo día que se activan. Las primeras solicitudes de cita pueden llegar la primera semana.
No pagas por «salir»: pagas cuando una persona interesada hace clic. Y ese clic queda medido hasta el final: sabrás si acabó en cita o no.
Se fija un tope mensual y jamás se gasta un euro más. Puedes subirlo, bajarlo o pararlo cuando quieras.
Miro qué busca la gente de tu ciudad, qué hace tu competencia y cuáles de tus tratamientos te dejan más margen (que no siempre son los que más se venden). Con eso decidimos a qué apuntamos.
Personas de tu zona, buscando tus tratamientos, con intención real. Todo lo demás, fuera desde el día uno. Prefiero pocos clics buenos que muchos clics de curiosos.
El anuncio gana el clic; tu página gana la cita. Te digo exactamente qué cambiar para que pedir cita sea tan fácil que no haya excusa.
Reviso qué búsquedas trajeron pacientes y cuáles no, apago lo que no funciona y meto más gasolina a lo que sí. Cada mes recibes un informe que se entiende en 5 minutos: cuánto invertiste, cuántos pacientes nuevos llegaron y cuánto te costó cada uno. Sin palabros.
Soy Carlos. No soy una agencia: soy una persona, y llevo pocas cuentas a propósito. Aprendí Google Ads gastándome mi propio dinero en mis propios negocios, que es la única forma de aprender de verdad a no desperdiciar un euro.
Por eso trabajo como trabajo: una clínica por zona, todo medido, y si algo no funciona te lo digo yo antes de que lo notes tú.
Certificación de Google Ads vigente
No llevo marcas nacionales, ni tiendas online, ni «estrategia de redes». Hago anuncios en Google para clínicas estéticas que quieren pacientes de su ciudad. Punto.
¿Por qué tan cerrado? He trabajado en agencias de marketing que hacen mil y una cosas, y al final todo se hace de forma mediocre. Ahí aprendes que quien mucho abarca, poco aprieta.
Y cuando se trata de aumentar la facturación, hay que apretar todo lo posible.
Hay una regla que no me salto: si trabajo contigo, no trabajo con tu competencia. Una clínica por zona. No puedo hacer que dos clínicas del mismo barrio sean la número uno a la vez, así que ni lo intento.
Y que quede claro: esto va de ser la número uno.
Mi objetivo no es que «te entren algunos pacientes». Para eso no me necesitas.
Mi objetivo es que tu clínica sea la que más pacientes nuevos capta de toda tu zona. La primera. Con la segunda tan lejos que no pueda ni toserte.
¿La mejor clínica de la zona? Eso no depende de mí: depende de ti, de tu equipo y de cómo tratáis a la gente. Pero ¿la que más pacientes nuevos recibe cada mes? De eso me encargo yo.
Por eso, lo primero que hago con cada solicitud es comprobar la zona. Si ya trabajo con una clínica de tu área, no podremos trabajar juntos.
Enhorabuena, de verdad. Pero no gastes dinero en atraer gente que no vas a poder atender. Cuando amplíes equipo o abras otra cabina, hablamos.
No es lo mío. Yo hago que suene el teléfono y se llene la agenda; la fama digital se la dejo a otros.
Los anuncios se pagan a Google, aparte de mi tarifa. Mi trabajo es que cada euro invertido vuelva multiplicado en pacientes, pero los euros hay que ponerlos.
Para poner anuncios en Google hay dos partidas separadas: mi trabajo (el plan que elijas) y tu inversión en anuncios, que pagas directamente a Google. Tú eliges el nivel de gestión; del resto me encargo yo.
Para delegar Google Ads por completo y empezar a captar pacientes.
Para convertir Google en tu principal fuente de pacientes nuevos.
Todo lo de Esencial, y además:
Para clínicas que buscan un socio de crecimiento, no solo campañas.
Todo lo de Crecimiento, y además:
Estudio de tu clínica, tu zona y tu competencia; diseño de la estrategia; creación completa de las campañas; y la medición de llamadas, formularios y reservas comprobada antes de invertir un solo euro en anuncios.
Una página dentro de tu web pensada solo para quien llega desde los anuncios, con un único objetivo: que pida cita. Solo te la propondré si de verdad te hace falta.
La inversión en publicidad va aparte. Mi cuota cubre mi trabajo: estrategia, gestión y mejora continua. Los anuncios se pagan directamente a Google, desde tu propia cuenta y con el tope mensual que tú decidas: la cuenta y los datos son siempre tuyos.
Básicamente, yo no gano nada porque gastes más en publicidad; mi único incentivo es que te lleguen pacientes y factures más. Un ejemplo con el plan Crecimiento invirtiendo 1.200 €/mes:
597 € mi gestión + 1.200 € a Google.
Sin permanencia. Si un mes decides no seguir, lo dejamos con 30 días de aviso. Prefiero que te quedes por los resultados, no por un contrato.
Los anuncios salen desde el primer día. Las primeras solicitudes de cita suelen llegar la primera semana. Las primeras 2–4 semanas son de rodaje —los anuncios aprenden con los datos reales de tu zona— y lo bueno de verdad llega a partir del segundo mes.
Porque casi seguro el problema no fue Google: fue cómo se montó. Reviso lo que tienes, te digo qué falló (suele ser siempre lo mismo: anuncios saliendo a búsquedas que no interesan y una web que no invita a pedir cita) y decidimos si se arregla o se rehace.
La diferencia entre planes no es solo cuánto inviertes en anuncios: es cuánto trabajo hay detrás. En Esencial gestiono tus campañas con solidez; en Crecimiento las optimizo cada semana y trabajamos también tu web; en Partner me meto contigo en el negocio.
No. Mi cuota es mi trabajo; la publicidad se la pagas directamente a Google desde tu propia cuenta, con el tope mensual que decidas. Así siempre sabes cuánto va a cada cosa, y yo no gano nada porque gastes más en publicidad.
No. Una clínica por zona. Si tu área ya está ocupada, te lo digo en el primer contacto.
Sí. Puedes bajar la inversión, pausar o parar del todo, sin penalización.
Sí, al menos una página donde recibir a quien hace clic en tus anuncios. Si la tuya no ayuda a convertir visitas en citas, te lo diré con claridad; y si hace falta, puedo crear una página específica para los anuncios (desde 497 €).
Google es muy estricto con los tratamientos estéticos: no se pueden prometer resultados, hay palabras que directamente no se pueden usar (algunos nombres de fármacos, por ejemplo) y un anuncio mal redactado puede acabar con la cuenta bloqueada. Conozco esas normas al detalle y lo monto todo para pasar los filtros a la primera.
No. Solo Google, solo local, solo clínicas estéticas. Si tu caso necesita otra cosa, te lo diré con la misma claridad.
Te lo digo con datos, gratis. Compruebo si tu zona está libre, miro cuántas búsquedas hay cada mes de tus tratamientos en tu ciudad y te digo sin compromiso si esto tiene sentido para tu clínica. Y si veo que no puedo ayudarte, también te lo diré.